Quizás sea nuestra peculiar forma de trabajar lo que nos hace diferentes.
Básicamente, lo que hacemos es tratar las motos como si fueran esculturas. Nos gusta hacer las piezas con nuestras propias manos, desde el modelado en arcilla de los prototipos, hasta la fundición final de las piezas en aluminio.
Modelado en arcilla
Molde y reproducción en escayola
Fundición en aluminio procedente de reciclado 100×100.
Acabado final
Gracias a este proceso de trabajo “sobre la moto” se consigue una armonía del conjunto insuperable.
Nuestro trabajo no solo se limita a la carrocería, también nos gusta construir otras piezas como: escapes, estriberas, palancas, tapones de gasolina, etc …
El resultado son unas motos absolutamente únicas y exclusivas.

Los felicito muchachos un trabajo realmente interesante ,que su proyecto siga creciendo…..toda la suerte del mundo
Gracias Guillermo por tu comentario.
Te deseamos la misma suerte.
Un saludo